Instalaciones contra Incendio y Seguridad en el Teatro

Gran parte de los teatros líricos del Siglo XIX en Europa, fueron destruidos total o parcialmente por incendios.

Surgieron entonces nuevos esquemas de proyecto para sobrevivir a esos incendios, y ahí aparece la sala con forma de herradura separada de la caja escénica. En la caja escénica era donde se producían los incendios. En este nuevo esquema, en la caja escénica aparecen el telón cortafuego, el exutorio y el sistema de lluvia para apagar los incendios, el cual surge a fines de 1800.

En este punto el Teatro Colón descolla en su época, por la cantidad de cuidados que tienen sus diseñadores, por el uso de las tecnologías disponibles y también por las dimensiones (cantidad y tamaño de las protecciones).

Por ejemplo el exutorio, en la cubierta, es el más grande que existe en un teatro lírico; es una salida en la cubierta que se abre en caso de incendio sobre la caja escénica, por un mecanismo manual. Se realizó una cuidadosa investigación de los sistemas contra incendios y se concluyó que, al momento de su construcción, el Teatro Colón estaba por encima de los porcentajes de seguridad exigidos. El criterio era salvar la sala, que es lo de mayor valor arquitectónico, acústico y patrimonial. Llegado el caso, la caja escénica se reconstruye.

Alrededor de 1910 se perfeccionó en Francia un sistema de duchas que inunda con agua la caja escénica (manejado manualmente), y que es incorporado al teatro. Posteriormente, se agregó un sistema de rociadores que enfrían el telón cortafuego. Paralelamente a estos conceptos de defensa pasiva, el teatro agregó un diseño de control de evacuación, de egresos y accesos. Se incorporó también un sistema de mangueras y red de bocas de incendio, que cubre los riesgos para toda la sala y la caja escénica.

Se proyecta, ya en ese entonces, una red específica de agua contra incendios para la Ciudad de Buenos Aires, que recorría la avenida 9 de Julio. Sin embargo esta cañería matriz, de Obras Sanitarias de la Nación, y que tenía como objetivo asistir al Sistema de Incendio del Teatro Colón, al Congreso de la Nación y a otros edificios valiosos, fue perdiendo su exclusividad. Los únicos puntos que no se concretaron adecuadamente fueron el muro y el telón cortafuego, probablemente porque se achicaba la boca del escenario.

Todo ese sistema de lluvia del escenario fue desmantelado entre la reforma de 1970 y 1980: se fue perdiendo la idea de dos edificios (sala y caja escénica); por otra parte ya se habían desnaturalizado las redes de agua de Obras Sanitarias y los medios de evacuación; además se cerraron algunas salidas, se modificaron otras en la platea, etc.

La reforma tecnológica en seguridad contra incendios, de acuerdo con los cambios de exigencias para los medios de evacuación, era agregar dos grandes cajas de escaleras laterales para los conceptos actuales, que producirían un gran impacto en el partido arquitectónico, o bien adecuar los medios existentes, llevándolos a su concepto original, mejorándolos y teniendo en cuenta las limitaciones de capacidad de la sala. Esta última fue la intervención elegida, y con éxito. Por otra parte, hay que considerar que existen elementos en una sala histórica que no se pueden tocar, por eso se buscaron alternativas que respeten estas limitaciones.

Esta idea fue acompañada con la incorporación de la tecnología actual, mediante la implementación de un Sistema de Control Inteligente de Alarmas de Incendio para todo el edificio, que va a operar desde una sala ubicada en planta baja.

La matriz del diseño es convertir al teatro en 3 edificios:

  • El edificio 1, compuesto por la caja escénica desde la cubierta hasta el primer subsuelo, limitado por un nuevo telón cortafuego y una nueva viga cortafuego. Se prevé también la reconstrucción de los sistemas exutorios que funcionen mecánicamente asociados al Sistema de Control.
  • El edifico 2, que abarca toda la Sala y Foyeres. No se pudo separar el foyer de la sala por los usos, pero esta situación no es grave. Los dos foyeres laterales no se van a separar completamente, entonces se cerrarán con puertas resistentes al fuego. Son puertas de recuperación histórica con tecnología nueva.
  • El edificio 3, que está formado por los laterales que envuelven a la sala, la caja y los subsuelos. El desafío es tratar de materializar las divisiones entre edificios.

Este edificio descomprimirá el humo en forma independiente.

Para los talleres está previsto que todos tengan los sistemas de protección contra incendio, teniendo en cuenta el peor destino de carga de fuego para ellos. Cumplirán con las reglamentaciones vigentes, no habiendo motivo para impedir que funcionen donde se encuentran.

Se incrementarán además los medios de evacuación, mejorando la tecnología de extinción, agregando nuevos detectores de humo, temperaturas y gases, además de expulsores de humo. Se va a asegurar que los subsuelos se sectoricen y se cierren herméticamente, y se agregarán exutorios y puertas cortafuego.

Para la seguridad de la sala está contemplado el tratamiento ignífugo de parte de las áreas con textiles históricos, y del telón de boca. Se harán ignífugos todos los cortinados más expuestos, por ejemplo de los medios de salida. El nuevo sistema de seguridad incluye un tanque de hormigón armado de reserva de agua de incendio y sanitaria con una capacidad total de 427.000 litros, de los que 340.000 corresponden a la reserva de incendio y la construcción de una nueva sala de bombas con un
nuevo sistema de bombeo. Con este tanque el sistema se desvincula de la alimentación exterior.

En este plan de obras del Teatro Colón, la seguridad también es una prioridad en donde no hay “criterio” sino NORMAS DE SEGURIDAD.